Historia

La historia del béisbol en Cantabria se remonta a los primeros años del siglo XX, cuando este deporte fue introducido en nuestra región por hijos de indianos, algunos de ellos nacidos en Cuba y otros ya en Santander. El 28 de septiembre de 1902 se jugó el primer partido en los terrenos de La Magdalena, aunque la iniciativa no pasó de una serie de partidos de entrenamiento y dos partidos oficiales y de pago que acabarían en septiembre de 1903.

A partir de ahí, el deporte solo tuvo apariciones puntuales en 1933, 1947, 1950 y 1956. En septiembre de 1956 se jugó en la campa de La Magdalena el Campeonato de España de segunda categoría sénior, con motivo del 50º aniversario de la Real Sociedad de Tenis de Santander. Los clubes participantes fueron Aldapa, de Pamplona; Círculo Barcelonista, de Barcelona; Iturrigorri, de Bilbao, y el Real Madrid. La final estuvo seguida de un partido de exhibición entre del equipo de las fuerzas aéreas norteamericanas en Europa, el Spartans, expresamente venido de Alemania, y un combinado español con jugadores de los equipos participantes en el campeonato, reforzado por cinco jugadores de la primera categoría española.

Los años setenta y ochenta

A partir de ahí, hay que viajar a la década de los setenta, con la labor de pioneros como el padre Plácido Alonso en el colegio Salesianos y el grupo de amigos en torno a Antonio San José que sirvió de origen al equipo Sénecas. En diciembre de 1970 se funda la Federación Cántabra de Béisbol y se dan ya los primeros pasos con la participación del colegio Salesianos en una competición nacional, el Campeonato de España infantil en junio de 1971.

A partir de 1973 se juegan ya regularmente ligas regionales y fases de sector o finales de los respectivos campeonatos de España de categorías infantil, cadete o juvenil. El equipo infantil de ese año, el INEM José Mª Pereda, jugó en julio la fase final del VIII Campeonato de España infantil en La Magdalena, con los campeones de Asturias, Lugo, Zaragoza, Navarra, Cataluña, Sevilla y Castilla.

Otro hito de esos primeros años fueron los primeros partidos a nivel nacional de un equipo sénior cántabro, el Sénecas, que no pudo pasar de la segunda fase ante el Aldapa navarro después de ganar la fase previa en Lugo.

En 1975 se crea el club Jotatresa y en 1976 hizo lo propio el club Caballo Blanco, los dos grandes dominadores de esta primera etapa del béisbol cántabro. También se creó un club en 1977 en Torrelavega, el Patrulleros, y jugaron en distintos años equipos basados en colegios, como La Salle, Ramón Pelayo, Stella Comillas y Kostkas, además de los ya citados Salesianos e INEM José Mª Pereda. A partir de 1977 los distintos centros educativos se desligan de nuestro deporte y toman el relevo equipos como Altamira, Besaya y Zeppelin, y los citados Caballo Blanco, Jotatresa y Patrulleros.

En 1979 entran las mujeres en nuestro deporte, que jugarían siempre a sófbol en estos años. Ese año se juega la primera liga regional entre Caballo Blanco, Jotatresa y Patrulleros y la selección cántabra juega una fase de clasificación para el Campeonato de España de sófbol, con la participación de las selecciones de Valencia, Lugo, Cantabria y Navarra. Otro equipo, el TEAS, se formaría posteriormente.

Esta primera etapa del béisbol cántabro terminó en 1984, después de grandes éxitos de nuestros clubes como los dos campeonatos de España B de béisbol sénior masculino que ganó Jotatresa en 1981 y 1982 y los dos subcampeonatos de España A de sófbol femenino del Caballo Blanco en 1981 y 1982.

Desgraciadamente, en el mejor momento del béisbol cántabro todo se vino abajo. La falta de terrenos de juego adecuados no favoreció un crecimiento ordenado del deporte y de los clubes de la región, que hubiera facilitado la promoción del béisbol y sófbol; la entrada de nuevos jugadores, técnicos y directivos; la consolidación de las estructuras de los clubes, y el necesario relevo generacional a los pioneros de los setenta que impulsaron el deporte.

En 1984 el béisbol desaparece a nivel de competición, siendo a partir de entonces su actividad muy reducida y básicamente limitada a encuentros puntuales entre veteranos o aficionados a este deporte.

La vuelta del deporte en este siglo

La recuperación del béisbol en Cantabria se produce a partir del año 2007, de la mano de otro pionero, Julián González Sierra. En estos primeros años se hace hincapié en tres ámbitos: la promoción en los colegios, con visitas a centros educativos de la región; la organización de cursos de verano para el Instituto Municipal de Deportes de Santander, y la celebración de cursos de monitores escolares y entrenadores.

En mayo de 2011 se juega la primera liga infantil entre el equipo del refundado club Jotatresa y el colegio Calasanz. Ese año 2011 dio sus primeros pasos el equipo sénior del mismo club, que se inscribió en la liga asturiana sénior en 2012.

En abril de 2012 se reconstituyó la Federación Cántabra de Béisbol y Sófbol tras muchos meses de trámites y se juega la primera liga regional. Asumió la presidencia el último presidente antes de desaparecer en los años ochenta, José Antonio Alonso (Chuchi).

Ante la desaparición de la sección de béisbol del club Calasanz, Jotatresa se inscribió por primera vez en 2013 en las ligas asturianas infantil y cadete, práctica que se repitió en temporadas posteriores. Jotatresa finalizó campeón infantil en 2013 y 2014.

El año 2015 fue otro hito importante con la celebración del I Torneo de Béisbol Escolar, dentro de los Juegos Deportivos Escolares del Gobierno de Cantabria. Hasta la fecha se han jugado cuatro ediciones de este torneo.

La promoción en los colegios no se detuvo en ningún momento, pero a partir del curso 2014/2015 se pone en marcha un giro importante y se ofrece una serie estandarizada de Talleres Escolares de prebéisbol con el fin de promover la participación de los centros en los recién estrenados Juegos Escolares.

En 2015 también se funda un club de béisbol en Suances, el Lobos Surfances, que inscribió un equipo sénior en la liga de Primera División nacional sénior. Ante la imposibilidad de encontrar una instalación con medidas reglamentarias en Cantabria, Lobos se vio obligado a inscribirse en el grupo centro y a jugar sus partidos como local en Madrid.

En septiembre de 2015 se registró la primera participación de un equipo cántabro en una competición nacional oficial, la Serie Nacional cadete que jugó Jotatresa en Bilbao. Posteriormente, Jotatresa ha jugado la Serie Nacional sub-18 de 2016 en Valencia y la Serie Nacional sub-15 de 2018 en Asturias. Además, han sido muchos los jugadores del club invitados por otros clubes a jugar con ellos en competiciones nacionales.

A partir de 2016 se incluye el béisbol en los Juegos Deportivos de la Semana Bansander, celebrándose todos los años un triangular o cuadrangular con equipos vecinos de nuestra región.

En 2017 el club Urogallos inscribe un equipo sub-13 y se puede volver a jugar una liga regional.

Los últimos años

En la temporada 2020 se dio un nuevo giro a la promoción escolar y se introduce el Béisbol 5 como la modalidad a desarrollar, tanto en los Talleres Escolares como en el Torneo de Béisbol Escolar. El Béisbol 5 es un juego dinámico e inclusivo que puede convertirse en una poderosa herramienta de promoción. Además, debido a las reducidas dimensiones de su campo, la organización de campeonatos con partidos simultáneos es mucho más sencilla.

En enero de 2021 el Ayuntamiento de Santander comunica que está trabajando en un proyecto para construir un campo de béisbol y sófbol en Nueva Montaña, en el solar del campo de fútbol abandonado de la calle Manuel Ruiz de Quevedo. En febrero el Ayuntamiento anuncia al público un Plan de Instalaciones en el que se encuentra el campo de béisbol. Por fin, en agosto el Consejo Rector del IMD de Santander y el pleno del Ayuntamiento de Santander aprueban el Plan y, por tanto, el campo, con un presupuesto de 613.682,91 €.

En mayo de 2022 se jugó el IV Torneo de Béisbol Escolar, en la modalidad de béisbol 5, que reunió a 12 equipos de cinco colegios de Ajo, Rubayo, Santander y Solares. El ganador fue el CEIP Marina de Cudeyo, de Rubayo, que clasificó a sus dos equipos para la final.

En verano de 2022, se inscribe un nuevo club de sófbol, Latinos Cantabria, que jugará sus partidos en Torrelavega, en otro campo de fútbol abandonado llamado El Patatal, junto al Complejo Deportivo Óscar Freire.